Gallinazo

Publicado: julio 27, 2011 en Uncategorized
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Era un ave… silenciosa, piadosa, divinamente monstruosa
Quizá un hada, sin nombre…
Quizá una sierpe embriagada por el Leteo
Un sueño irreparablemente mío… Tres…
Tres puntos suspensivos… sucesivos de muerte.

“Traveling with Peter Pan.”

Publicado: enero 8, 2011 en Uncategorized

     Almost I left him die for cold,  

one night with 6 degrees of indifference… 

He craned his empty hands,

It reminded me a white paper. 

Every avenue…

¡ I avoided him without a reason…! 

It didn’t recognize his broken heart at midnight 

when he cried to me for ten cents. 

I didn’t remember his bread of that day, 

when in my house they were left over to the other morning. 

That winter, that hell:  

my gloves, my scarf, my coat; 

his icy feet, cold nose,  

sneeze, sneeze… 

The sea of my day by day

was not comparable to his dreams´ puddle

of a tiny child…

            the man that I found in the road. 

I call myself poet; 

while he flies to the stocking light of one candle,

playing to be Peter Pan. 

His magic get into the veins of my letters 

And I don’t remember the death of my trifles.

I hung the last name in the coat-rack, 

lasting a rainy night, 

at halfway of my cemetery days. 

His imaginary wings take me farther

than any adventurous jeep 

and my night goes get scarlet for so much love 

taken out of his traveler saddlebag. 

From the body’s gauze,  

ecstatic and his, 

the thoughts have been removed

and I am no longer from this place…  

I don’t have home… 

I reside in the dotted line

of his delicious silences made of smiles, 

in his grimaces for requesting,

in his stories by the evening or  

in his imaginary plans of being a flight pilot. 

And so, I am strong  

and I hug his forests of innocence  

and his cute voice singing me in the morning… 

his voice of tiny child… 

            the man that I found in the road. 

That who left the school  

and learned of the ignorance, 

that who began to work  

while moved teeth, 

that who traveled with no documents  

by the dull deserts of the indifference 

that who paid with songs 

the distracted, immutable routes, without summer. 

The magician child… who sticks his shade to mine 

That !  The man that I found in the road! 

                                               By Marie

No titles

Publicado: diciembre 18, 2010 en Uncategorized

Poetry in tears… 

The cartoon of a suicidal flower. 

Naked poetry… 

One unimaginable in the air. 

Poetry in gray… 

Fears of a corpse.

 

Sleeping poetry…

What I didn’t tell you yesterday. 

Dirty poetry…

Candies that were forbidden us. 

Desertion poetry… 

When I got tired of being what was. 

 

Poetry catching fire… 

The post – mortem reaction of the unrestrainable things.

Poetry winks… 

an eye and then moistens her lips. 

Magic Poetry… 

Whispers that you don’t understand…¡Wake up!.

 

Sung poetry…

A balsam at midnight.

Poetry in the midst of wars… 

Peace’s Camouflage. 

Poetry in prose… 

What I didn’t learn how to rhyme. 

 

Poetry with pauses… 

Solitude’s bride dress. 

Poetry with no pauses… 

Clocks over us. 

Poetry in coma… 

            An eternal question.

 

Poetry sighs… 

            the notes of the score that I decided to forget. 

Poetry with you… 

Two wills against the sea. 

Poetry without you… 

            Nothing for giving. I lack will. 

 

Simple poetry… 

            Girl’s poetry. 

Complex poetry… 

            Spray from the sea. 

 

 And the poem is: “No titles.” by Marie

Mi ser hable…

Publicado: diciembre 16, 2010 en Poemas
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 Paolo y Francesca, amantes en el infierno de DanteAndiamo poeta, hay azur en el viento

Zeta de las huestes sacras,

el último goliardo que vivió en la mía alma

Under under, inframundos; over over los nocturnos

Réquiem en la cama de muertos

                                      sea la tuya,

                                      sea la mía,

Primigenia palabra al nacer de eros

Aúlla versolibrista que inflamado te beso,

Hermoso afiebrado de cuentos, de versos

Lírico en la ósmosis de los verbos, mi sujeto pasivo

Exquisito y aeternum…

Maldito cuore mío, corazón quebrado

                                               de remembers en

Alucinaciones estivales, y al gritarme catarsis tu engendro,

Recuerdo todos mis miedos, con azufre en el viento…

Infierno: mi Er dado… así se sufre en silencio…

Er, Er, Mi ser hable… Er

Dice su nombre: Er que

                termina

                                  end

                                          end

                                                  ¡Endemoniado.!

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La Pregunta

Publicado: diciembre 13, 2010 en Uncategorized
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La última chispa del cigarrillo había desaparecido en el polvillo negro del cenicero. Me había acostumbrado en los últimos seis años a su impasibilidad imperturbable y por supuesto, a ese aire de ser sobrehumano, perceptible en sus fascinantes ojos celestes que, como infantes inquietos encerrados en el mundo de sus gafas de montura negra, parecían jugar con mi curiosidad.

Sus rasgos no eran menos llamativos que su mirar, ni su actitud. Siempre decía que tenía treinta y siete, y así había respondido por seis años seguidos. Cierta tersura en su piel aparentaba increíblemente un poco menos; su cabello castaño, corto y ondeado, se dejaba acariciar por el viento las veces que caminábamos sin palabras por el viejo muelle.

Cada jueves por la tarde zarpaba un barco carguero rumbo a Japón y en esos jueves, siempre que las agujas del reloj marcaban las cinco, podía notar su cuerpo abrazado por una materia liviana, junto al mío.

– ¿Dónde queda Japón, papá? – le solía preguntar entonces
– Ah… – suspiraba mirando el horizonte – pues allá, donde nace el sol y se arrullan las estrellas por las noches con canciones de mamá

Y sus ojos celestes perlaban la tarde, así… con su mirar lejano y mi pregunta inocente, emigraba con el barco, cual estela tras la nave, su espíritu triste, su cuerpo magro.

(Imagen del blog de Atilio Castelli – era la que mejor refleja el alma del relato)

“Duelo de páginas”

Publicado: diciembre 12, 2010 en Uncategorized
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1.
Voy bebiendo el té
en nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo….
¡mentira!
Sólo por no decir que soy adicta a tu mata fresca
y a tu olor a canela…
Y acaso, ves cerrar mis ojos de poeta en invierno
cuando el sueño se come mis palabras edulcoradas,
flageladas con caricias subjetivas,
y sin fundamento repetir
que la helada brizna de tus labios me sabe a cielo.

Huyes triste cuando con fuego abraso tu boca,
y te quedas con el recuerdo despiadado
de tu sonrisa amarrada a la pérgola de mis orquídeas…
¡Matadero del alma!

Entonces, me invade el monstruo del desgano y la impaciencia,
el que aguarda el funeral de la reina.
¡Ave María! Cierra tus ojos. Y punto final… ¡Pareces morir!
Pide un deseo. Y punto final…¡Pareces soñar!
Abre tus ojos. Y punto final….¡Pareces vivir!

Otra vez van anotándose al margen
las deliciosas sonatas del entierro
acompañadas de mi aleteo de poeta cuervo
mientras ensayo cómo acabar
con este duelo de páginas albas.

2.-
De vez en cuando ocurre que el vacío
de tus ojos se me hace inmenso
al medirlo con mis esperanzas y lloro,
por esa…¿simpleza?,
por esa…¿corazonada?

Saludo al ocaso abrazándome a la paciencia sublime del universo,
como un pez que se deja llevar por las olas del tiempo;
y lucho por ahuyentar
el próximo episodio de indiferencia,
al que tal vez se le ocurra columpiarse esta noche
de los bucles de la luna
y puedo tal vez no ser parte de esa naturaleza inventada
que gobiernas,

y preferir ir errante por mercados alegres
dejándome timar por vendedores de sueños caros,
para sentirme un poquito más del urbe,
un tantito más relevante…
y dejar de merodear elípticamente
esa rara palabra tuya que me agitaría el alma
pero tú…. Tú y tu gesto frío, aún siendo verano.

Y a esta hora puedo encontrar tantos aeropuertos abiertos
como cementerios, ¡tanto sitio donde huir!,
¡Tan sitio vacío!
para un corazón igual de vacuo,
peligrosamente oprimido por el peso de todos tus mundos
y por las guerras conmigo mismo.

Hoy regreso, como ser humano convertido
en biblioteca ambulante que
ha dejado de ser gente condenada a esperarte,
por ser amante
vespertino de un hada, y; obviando detalles,
prefiero a las hadas.

3.-

¡Sangra herida abierta! ¡Sangra!
Que aún de día indago por el humano
y me siento torpe bautizando dolor ajeno,
– el tuyo, ofidia indiferente -.

Sangra y deja sangrar
esas gruesas gotas en el techo de mi alma
Convénceme del poco amor o misericordia
que aún puede haber en ti
y no me digas que amo la perfidia,
si rehuyo esos ojos ofidios,
¡ventanales sin alma!
que no me han dado aún esperanza vana.

Pues el silencio y la bruma me hacen desear apasionadamente
la bulla de una hoja en blanco o la luz azul de los zafiros,
el terciopelo dulce de los brazos que aman
o el intento eterno de arrancar hastío y fango de la senda.

Podría ser intérprete de esos silencios;
tuyos, en la comisura helada de tus labios,
míos, en el abandono ardiente de tus ojos.

Soy un monstruo que circula ávido de amor por el universo;
un aeda que podría decir que
a las situaciones las encierra en enciclopedias;
pero que sus sentimientos,
migratorios como golondrinas, vuelan libres en sus versos,
por caminos infinitos de ecos.

Mientras mis sentidos exploran el vasto campo de sombras
y el repertorio de versos ceniciento y argento de tanta musa,
pretendes llevarte mis venas, ladrona y sierpe.

Podría inventarte un nombre,
pero mis páginas rojas prefieren llamarte muerte…

¡Es mi duelo de páginas sacras!,
pulidas heridas abiertas del alma
y mi mano escribidora ¡sangra que sangra!,
Sangra de tanta muerte, sangra…
¡por la ofidia despiadada.!